¿EXISTE LA SUERTE?

Categoría: Artículos 10/12/2011

Por: Carola Pozo Cortez

 

En muchos órdenes de la vida solemos escuchar una famosa palabra, en la calle, en el trabajo, en la escuela o la universidad, entre los amigos: LA SUERTE.


Y a decir verdad es una palabra que causa cierto temor porque sugiere una situación que se escapa de nuestro control, que en algunos casos puede beneficiar a unos y perjudicar a otros.

 

Sin embargo, seguramente podrás comprender que la suerte no existe. Es nada más que un estado circunstancial que de alguna manera puede influir en la vida de las personas independientemente de su voluntad y cuyos resultados son siempre efímeros e inconsistentes.

 

¿Cuándo existe la suerte?

 

En realidad, la suerte sólo existe cuando coinciden la preparación y la oportunidad.

ABORA II

 

Quiero comentarte una anécdota. Hace unos meses atrás escribí un artículo acerca del biólogo marino y explorador sueco Thor Heyerdhal, quién se hizo famoso por intentar demostrar que los antiguos egipcios podrían haberse comunicado con América. Para comprobar su teoría realizó varias expediciones en embarcaciones de juncos de totora (RA I, RA II y TIGRIS), construidos por indígenas aymaras habitantes del Lago Titikaka, La Paz, Bolivia.

 

Puedes leer el artículo acerca de este biólogo-explorador en este vínculo:

 

Thor Heyerdhal

Dominique Goerlitz y Porfirio Limachi

Estas embarcaciones se encuentran en el museo Kontiki en Oslo, Noruega. Al poco tiempo recibí desde Oslo, un e-mail del Sr. Porfirio Limachi, hijo de uno de los constructores de estas balsas, quién siguiendo la tradición y herencia de sus ancestros, restaurará las balsas del museo y fabricará la embarcación ABORA IV que navegará el Océano Pacífico al mando del explorador Dominique Goerlitz y como uno de sus tripulantes estará el propio fabricante de la balsa, es decir, Porfirio, quién se comprometió a brindarme información fidedigna sobre esta nueva exploración.


Ahora bien, ¿tuve suerte? Porfirio leyó mi artículo, se comunicó conmigo y se ofreció a tenerme informada sobre su valioso trabajo. ¡Nada de suerte!. Yo había investigado en profundidad y creo conocer muchísimo sobre todas las exploraciones en balsas de totora, nada más surgió la oportunidad.

 

Por lo tanto, quiero afirmar que, alguna vez puedes tener suerte pero eso no garantiza nada ya que esa suerte te puede abandonar.


Solo existe la suerte cuando coinciden la preparación y la oportunidad. Quién no está preparado pierde las oportunidades, incluso muchas veces ni siquiera las ve.

Escribir comentario

Comentarios: 0

  • loading