EL FRACASO EN PRIMER GRADO

 

Por: Carola Pozo Cortez

 

La exigencia más importante en el primer año escolar, es el aprendizaje de la lectura y escritura, ya que estos son los instrumentos básicos de la comunicación y el sustentamiento de todos los aprendizajes posteriores. Es por este motivo que el fracaso en el aprendizaje de estos instrumentos  determina, por deducción, el fracaso de los otros procesos de aprendizaje  de adaptación.


Ahora caben las siguientes  preguntas:

  • ¿La problemática general de la educación, debe darle importancia a este hecho?
  • ¿De qué manera influyen estos fracasos en el orden personal y reflejo social en un niño?

Las estadísticas lo demuestran. Las cifras sobre niños que fracasan en el primer año aumentan en forma alarmante, ya que existe deserción y repetición entre el 20 y el 27%,  en dicho nivel, siendo en un 40% el  porcentaje estimativo total en toda la primaria . Pero lo que es más alarmante aún es que este fracaso se produce en mayor cantidad en el primer grado.


Los factores condicionantes de estos resultados son variados: económicos, sociales, culturales, pedagógicos, sanitarios, familiares, etc.


Una gran cantidad de alumnos inician el primer grado en condiciones de inmadurez para los aprendizajes básicos y obviamente la consecuencia es la repetición o la posibilidad de pasar de grado sin tener la preparación adecuada para los siguientes niveles.

 

Analicemos este esquema sobre el fracaso en el primer año:

Problemas de la escolarización

 

El niño no se siente bien en la escuela, no esta cómodo, al no poder responder a las exigencias de la maestra, su conducta inconsciente es de rechazo, trata de faltar a la escuela con todo tipo de actitudes huidizas. En otras oportunidades, su actitud en el aula es indisciplinada porque es la única forma de pedir ayuda , la misma que, en muchas ocasiones, lamentablemente no es detectada por la docente.

 

Problemas de la personalidad

 

El niño sufre en el aula, esta en estado nervioso permanente y su ansiedad es extrema. Se siente culpable por no entender el camino por el cual se debe leer y escribir.  La única forma de dar rienda suelta a ese estado de ánimo es su actitud agresiva Empieza a golpear a los compañeritos, otras veces, rompe útiles escolares: hojas, regla, lápices, raya cuadernos sin sentido, raya las paredes de la escuela, y si puede y tiene oportunidad rompe algún bien material del centro educativo.

 

Complejo de fracaso y sentimiento de inferioridad

 

Cuando se acerca la fecha de los exámenes ya sean bimestrales o finales, el niño se siente fracasado porque no esta al nivel de los otros compañeros y por supuesto se siente inferior a ellos.

 

Y el  problema es aún más grave cuando se verifica que muchos niños repiten primer grado dos o tres veces y otro número elevado de estos no llega a finalizar la escolaridad primaria, simplemente por no haber logrado el manejo simple de los instrumentos fundamentales de la comunicación : la lectura y escritura, convirtiéndose a la larga en semi-analfabetos. (ver  el artículo: Semi-anallfabetismo).

 

Pero este panorama no finaliza ahi, muchos niños repitentes de primer o segundo grado, son considerados por los docentes y autoridades de la escuela como disminuidos mentales y como tales son recomendados para asistir a escuelas especiales, determinación aberrante, por supuesto, que se aleja totalmente del foco del verdadero problema.


De la misma manera es alarmante en la Enseñanza Secundaria. La mayor cantidad de fracasos se da en las áreas de Matemáticas y Lengua, dado que el manejo lingüístico de los chicos es demasiado limitado y extremadamente deficiente, lo cual es arrastrado desde los niveles básicos de primaria.


El epicentro del problema, sin embargo, no se encuentra solo en las enormes dificultades que el niño encuentra en primer grado de primaria sino que  este viene “cultivandose” mucho antes, por lo tanto, se hace imprescindible rastrear el motivo, u origen de estas dificultades de aprendizaje, es decir, ¿por qué  el niño  no tiene esas condiciones básicas para poder iniciar los aprendizajes en la escuela?, ¿qué le afecta?, ¿cómo es su infancia?, ¿cómo esta compuesto su núcleo familiar?, ¿es hijo único?, ¿tiene padres? ¿se alimenta adecuadamente?, ¿tiene los elementos escolares necesarios para asistir a la escuela?, ¿será un niño golpeado?,  ¿será un niño abandonico?, etc

 

Estas y otras preguntas deben ser formuladas e investigadas, a fin de rescatar a este tipo de niños de las tinieblas del analfabetismo.

 

Fuente: Las condiciones del aprendizaje, Roberto Gagné

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