EN BÚSQUEDA DE NUESTRAS PROPIAS OPORTUNIDADES

Categoría: Articulos 31/1/2012

Por: Carola Pozo Cortez


La vida nos muestra y nos ofrece grandes oportunidades y estas no las vemos pasar porque simplemente estamos inmersos en nuestras propias actividades, pensamientos y dilemas. He ahí el núcleo del problema.


No explotamos lo que la vida nos ofrece y esa oportunidad tan esperada nos llega tarde o no nos llega nunca porque otras personas más atentas y vigilantes la aprovecharon.


No somos un arquetipo de perfección. Obviamente no tenemos sensores ultrasensoriales que nos permitan detectar cuándo podemos lograr el éxito. Sencillamente otras personas han tenido la agudeza de ver o saber que la vida tiene muchas oportunidades, pero para quién quiera aprovecharlas y aplicarse por ellas.


Objetivamente esas personas que van localizando las oportunidades, allí donde muchas personas, cual denominador común, no ven el cofre de donde se puede sacar el mayor provecho, ellos si lo ven.

 

Esas personas al margen de  detentar una percepción especial para las oportunidades poseen imaginación y perseverancia.


Las personas exitosas, quiénes se encuentran en la cumbre del triunfo y la gloria no son un producto final o acabado.


Cómo llegaron a donde están, es lo que los hace grandes,  y debe servirnos de aliento y de ejemplo para ir también en pos de nuestras propias oportunidades.


Por lo tanto deberemos estar preparados para recibir lo que la vida nos ofrece, en primer lugar conociéndonos a nosotros mismos, capacitándonos, estando dispuestos a enfrentar tiempos adversos, siendo perseverantes y valientes.


Deberemos estar dispuestos a evaluar nuestro trabajo y ver si las oportunidades se han convertido en logros y saltar hacia el siguiente paso.


Deberemos estar convencidos y dispuestos no solo a hacer sino a ser y vivir.


La oportunidad en la vida llega a nuestras manos pero tambien se puede ir si nos encuentra distraídos pensando que el tiempo es eterno y no nos atrevemos a invertir material y emocionalmente en nuestra propia oportunidad.


¿Estas de acuerdo conmigo?


Te invito a leer un artículo sobre un niño africano que a los 14 años construyó su primer molino de viento en forma rudimentaria y de esta manera pudo lograr energía eléctrica, por primera vez, para su comunidad.  Ese niño proveniente de una aldea escondida en el Africa, fue invitado a los Estados Unidos, luego becado para realizar estudios universitarios. Una oportunidad, un deseo, y su perseverancia cambiaron definitivamente el rumbo de la historia de su vida


LOS MOLINOS DE VIENTO DE WILLIAM KAMKWAMBA