EL PROCESO DE APRENDIZAJE
Categoría: Artículos 23/10/2011
Por. Carola Pozo Cortez
Cuando los niños aprenden la forma de pronunciar palabras, o deletrear o sumar, o de hacer movimientos de danza o simplemente participar en una reunión colegial, realizan cosas específicas.
Los padres y los maestros pueden observar qué hacen los niños y ayudarles a mejorar su desempeño. Los especialistas en cambio, observan estos mismos tipos de situaciones específicas, pero en forma más cuidadosa, en condiciones controladas, para descubrir cuáles son las mejores maneras de aprender a hacer estas cosas
¿Qué aprendemos?
Cuando somos adultos ya tenemos en nuestro paquete de conocimientos todo aquello que fuimos aprendiendo a lo largo de nuestra existencia. Nadie puede simplemente aprender, cómo puede reír o correr. Una persona siempre aprende algo, es decir que después de este proceso está en condiciones de formular respuestas que antes no estaban a su alcance, como por ejemplo, decir “gato” cuando ve la palabra GATO, o escribir 50 cuando ve 5x10.
No solo aprendemos en la escuela y la universidad, sino en las experiencias corrientes de la vida, de material impreso: libros, folletos, o emisiones radiales.
Las palabras y sus significados
La gran tarea de la escuela es iniciar a los sucesivos grupos de niños en los símbolos de la comunicación: palabras y más palabras, pero aparte de enseñarles el aprendizaje de la aritmética, la escritura y la lectura, también deberán desarrollar conceptos significativos en distintas áreas como: la literatura, ciencias, artes, etc.
Por suerte cuando los niños llegan a la escuela ya han recorrido un camino considerable ya que mínimamente pueden hablar un idioma que desconocían 6 años atrás. Sin embargo de ello, esos niños deberán aprender a leer, escribir y deletrear.
Dentro del proceso de aprendizaje, la gramática y la sintaxis son sólo una mínima parte de ese proceso.
Los niños aprenden los significados de las palabras vinculándolos a su experiencia de las cosas que ellas representan o simbolizan.
Estas experiencias pueden ser adquiridas directamente o mediante distintos medios y materiales audiovisuales.
Los niños tienen que aprender que la misma palabra significa distintas cosas en diferentes contextos. Encontrar la diferencia entre una banda de música y una banda de goma, es relativamente fácil comparando otra más complicada como Estado democrático y estado gaseoso.
Con esto quiero significar que los niños tienen que aprender a diferencias matices semánticos, es decir, cómo se utilizan las palabras, no sólo para explicar, sino también para persuadir, confundir, engañar, emocionar e inspirar.
