EL SEMI - ANALFABETISMO
Hoy quiero compartir con ustedes, una de las tantas experiencias educativas que tuve en estos largos años de ejercicio docente. En este caso abordaré el tema del Analfaberismo en semi-adolescentes.
Tuve en mi centro aducativo, 2 hermanos repetidores, Juan, el mayor de 12 años asistente a 4° grado de primaria y Pedro, de 10 años asistente a 2° grado de primaria.
Según el informe elaborado en la escuela adonde ellos asistían, fueron derivados a una escuela especial para niños con dificultades profundas de aprendizaje. Allí, de acuerdo a lo que me comentaba la madre, asistían niños con severos desórdenes esquizofrénicos.
Nosotras, las mamás sabemos por intuición afectiva cómo son nuestros hijos y es así que la madre de estos niños, sostenía que ellos no podían bajo ningún punto de vista compartir sus aprendizajes en un ambiente al cual no pertenecían.
El caso de estos niños, fué para mi uno de los desafíos más grandes que tuve la oportunidad de experimentar. Tome la decisión de trabajar con ellos e indagar cual era en realidad su problemática.
El primer día de nuestro encuentro individual pude descubrir donde estaba el problema y lo descubrí en una hora de trabajo: ELLOS
NO SABIAN LEER NI ESCRIBIR
Caso 1.- Juan, reitero su edad, 12 años, apenas balbuceaba las vocales con las consonantes y con gran esfuerzo lograba articular alguna palabra.
Caso 2.- Pedro, de 10 años, lo único que sabía y podía distinguir sin dudar eran las vocales y las consonantes, pero era incapaz de formar ni una sola palabra en forma escrita y mucho menos leerla, directamente no sabía leer ni escribir.
Ahí radicaba el gran problema. Estos niños eran considerados deficientes mentales (por eso la derivación a una escuela tan especial) cuando solamente tenían ese pequeño gran problema: NO SABIAN LEER NI ESCRIBIR.
Era un mes de Junio, a un mes de las vacaciones de invierno, mi prioridad era trabajar con Pedro, ya que estaba en peligro de repetir nuevamente segundo grado, es más, casi era obligado a asistir a la escuela especial de minusválidos y aún así iba a repetir.
Tuve una reunión con los padres y diseñé una estrategia para que estos niños no asistieran a esa escuela especial.
Ustedes se preguntarán que hice. Pedí a los padres que se comprometieran ante la escuela que en el mes de Diciembre, fecha de los examenes finales, sus niños pudieran rendir las pruebas junto a sus compañeros y la ayuda que pedían de parte de las autoridades de la escuela, era que no los forzaran ni presionaran con los contenidos curriculares de sus respectivos grados.
EL TRABAJO CON PEDRO
Primera Tarea.- Tome como tiempo límite 3 meses para enseñar a Pedro a leer y escribir y para mi propio asombro aprendió en un mes, sí, lo leen bien, en un mes. Era tal la ansiedad de este niño por leer y escribir, que el día que pudo leer el texto de un libro, sencillamente se me cayeron las lágrimas de emoción, de emoción de sentir que pude rescatar un alma inocente de las penumbras del analfabetismo y de la incomprensión de quiénes deberían estar preparados para estas contingencias.
Segunda Tarea.- Superada la primera etapa, solo me restaba enseñarle los contenidos curriculares. Tenía 5 meses para trabajar las áreas de Matemáticas, Lengua, Ciencias Sociales y Ciencias Naturales. En esta etapa tuve que aplicar diferentes técnicas de aprendizaje: por asimilación, asociación y la técnica sencilla del ping pong de preguntas y respuestas que me dió excelentes resultados.
Tercera Tarea.- Esta última considero fué la prueba de fuego, porque era la prueba final en la escuela. ¡¡ ADIVINEN !!, no solo aprobó el examen sino que pasó a tercer grado ante el asombro de sus maestras y de la propia Directora del establecimiento.
EL TRABAJO CON JUAN
Y que puedo afirmar de Juan, él estaba aventajado con respecto al hermano, recuerdo que decía que los números eran sus amigos preferidos, porque para las matemáticas era una luz. Su problema era la lectura y escritura y ¿que descubro allí?: JUAN ERA DISLEXICO
La tarea fué menos trabajosa, si bien le costaba leer aunque en la escritura se desenvolvía mejor, le era mucho más facil asimilar los contenidos cuando yo se los explicaba oralmente.
Lo más importante para mí era el hecho que él pudiera escribir adecuadamente en Diciembre los contenidos aprendidos a lo largo del año, entonces puse énfasis en esa práctica con muy buenos resultados, ya que aprobó satisfactoriamente los examenes y paso al grado subsiguiente.
Quiero en este punto recordar ante ustedes esta frase:
"Las apariencias engañan"
Y es tán cierto, porque lo pude comprobar trabajando con estos niños, no siempre es real lo que se ve y aveces esa realidad es tapada con otras prioridades. Tengamos en cuenta esto, y estemos atentos y vigilantes a cualquier signo que nos pudiera advertir que algo esta ocurriendo y que ese algo, muchas veces puede ser más sencillo de lo que parece.
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