TRATAMIENTO DE LAS DIFICULTADES EN LECTURA Y ESCRITURA (PARTE II)
Por: Carola Pozo Cortez
Había mencionado en el artículo del mismo título (Parte I) que era muy importante la detección temprana de dificultades de aprendizaje en el niño y que los docentes al descubrirlas deberían planificar adecuadamente la resolución de dichas dificultades, pero muchas veces también la realidad nos demuestra otras facetas en este campo.
En el ámbito familiar
Muchas veces se ha podido comprobar que, la solución de ciertas dificultades de aprendizaje, no alcanzan solo con la ayuda de la escuela y es ahí donde tú papá, o tú mamá pueden intervenir, ya que esta tarea también la puedes llevar a cabo en casa.
Para el cumplimiento de este objetivo, te brindo ideas y ejercicios específicos para que puedas realizarlas en tu ámbito familiar.
Pongo a tu alcance una guía de tareas que en forma graduada se pueden realizar en casa, sin olvidar por supuesto, que cada niño es un caso diferente, por lo cual se deberá atender con minucioso cuidado el tipo de dificultad específica.
El niño con dificultades de aprendizaje
a) Representación de su propio cuerpo
El niño desarrolla a medida que va creciendo la conciencia de su propio cuerpo, sus partes, sus posturas y movimientos.
La experimentación interior que realice de su propio cuerpo y lo relacione con su yo y el mundo exterior, serán fundamentales para tener claro esa relación. En otras palabras, el niño construirá su personalidad una vez que pueda representar en forma casi global su propio cuerpo. Este hecho es denominado como “esquema corporal”.
Se ha podido comprobar que si un niño experimenta su esquema corporal en forma desorganizada como el desconocimiento de sus posibilidades motrices, no llega a comprender diferencias de movimiento, sensaciones en las diferentes regiones corporales o la coordinación de señales sucesivas o simultáneas.
“El leer y escribir es una respuesta a hábitos psicomotores”
b) Orientación en el espacio
La dificultad en la localización de objetos que está relacionada directamente con el esquema corporal, también va a estar relacionada con el esquema espacial.
La orientación en el esquema espacial es muy importante ya que le permitirá al niño estabilizar el espacio que le circunda y allí poder situarse y actuar cuando le sea necesario.
Al respecto, se realizaron experimentos que consistían en desorientar espacialmente a personas colocándoles anteojos especiales. Los resultados fueron asombrosos porque estas personas tenían dificultad en los movimientos intencionales, vértigos, ansiedad, etc., llegándose a la conclusión y así lo afirman los especialistas: cuando el esquema óptico no corresponde al conjunto de sensaciones kinestésicas y táctiles de la persona, todos sus actos se vuelven confusos e incoherentes.
Estos experimentos demostrarían, por un lado, el alto porcentaje de personas disléxicas que sufren problemas de orientación espacio-temporal y por otra, el por qué, personas que sufren esa desorientación presentan tan serias dificultades para el manejo de símbolos gráficos y auditivos.
Esta sería la explicación de por que una de las bases indispensables para que el niño llegue a manejar las estructuras relacionadas a la iniciación en la lecto-escritura, es una organización, al menos intuitiva del espacio y del tiempo.
