TRES RECOMENDACIONES A LOS PADRES
Categoría: Para padres
PARA UNA BUENA CALIDAD DE VIDA
Dentro de un núcleo familiar existen tres alianzas que se deben formalizar a través de la conversación:
1) La alianza de los padres entre si
Esta alianza no se consolida solo con el intercambio de “alianzas”. Tengamos en cuenta que son dos personas pertenecientes a diferentes micro culturas familiares, que por sí mismas vienen arrastrando muchas veces guerras inconclusas en ellas.
¿Qué deben hacer?
¿Qué deben hacer?
- Ponerse de acuerdo
- Compatibilizar sus proyectos individuales
- Equilibrar sus tiempos y espacios
- Dar cuenta de sus valores y creencias
- Exteriorizar su imagen acerca de la autoridad que tuvieron como hijos y que ahora deberán desempeñar como padres
Muchas veces en afán de imponer las propias creencias – que siempre son “las correctas” – se sacrifican innumerables oportunidades de bienestar.
Esta primera alianza, por lo tanto, consiste en construir un sistema de creencias común que sea el soporte de un código de procedimientos común, en base a la decisión de compartir el mismo barco y hacer el esfuerzo suficiente para que no se hunda.
Se necesitará una gran dosis de empatía y comprensión porque es latente y manifiesta “la guerra de los sexos”, es decir, durante siglos la vida de las parejas ha sido alimentada por roles rígidamente asignados a cada uno, con carga de valoraciones, aspiraciones, prioridades y necesidades específicas, la misma que esta sobredeterminada por el brusco y muy reciente cambio que confunde a todos: mujeres empresarias y varones nodriza, roles inimaginables para nuestros abuelos.
2) La alianza de los padres con los hijos
Muchas personas se niegan a confesar los sentimientos negativos generados por la aparición de los hijos:
- Son propios pero son extraños
- Son otros
- Reclaman todo
- Necesitan a los padres “a full” (tiempo completo)
- No reconocen su cansancio
- No aceptan su desconcierto
- No visualizan las cosas que se deben dejar de lado para atenderlos
Y otras tantas veces a cambio de todo esto, se obtienen:
- Caprichos
- Rabietas
- Desempeños mediocres
- Transgresiones
- Celos
¡Valor padres! porque requiere un arduo trabajo emocional superar esos sentimientos y hacer predominar todo lo positivo que los hijos despiertan:
- Renovación de la vida
- Identificaciones
- La satisfacción de cuidar y criar
- El placer de ver crecer y ayudar a crecer
- La trascendencia del propio yo
Ahora bien, todo esto resultará casi imposible si, a la vez, los padres están todavía concentrados en su propia guerra.
En esta segunda alianza debería finalizar en el sentimiento parental de que pueden querer a los hijos sin dejarse abusar y pueden sancionarlos sin vivir enojados.
Ahora: ¿quién y cómo llevar el timón?. ¿Hacia dónde?
1) La alianza de la familia con el mundo exterior (especialmente, la escuela)
Si se logran las dos primeras alianzas, seguramente sera posible afrontar exitosamente la tercera alianza.
Es en esta etapa cuando la familia “se pone a prueba” fuera de los muros protectores del hogar:
- Se muestra
- Se expone al juicio de extraños
- Trata de obtener “buenos puntajes”
- Se pone en contacto con muchas otras personas que sustentan otras normas de comportamiento, especialmente en la escuela
- Los hijos ingresan a una institución altamente codificada
- Los hijos, de estar preservados de las durezas del mundo, ingresan a él y deben aprender a sobrevivir ahí
- ¿Cómo deben manejarse con esos otros grandes y chicos que pasan a ocupar un lugar tan importante en sus vidas?
- ¿Deben confrontar?
- ¿Deben negociar?
- ¿Deben aceptarlo todo?
- ¿Deben rebelarse?
- ¿Deben complacer siempre a los adultos?
- ¿Deben competir siempre con los otros chicos?
- ¿Es este el mismo barco que el familiar?
Estas y otras preguntas van surgiendo y paulatinamente se iran respondiendo durante el tejido de esta red de conversaciones compleja y heterogénea y con una menor posibilidad de control.
Sintetizando, señores padres, nuestra recomendación se basa en:
A) Generar una alianza, (es lo mejor) y
B) Lograr el clima conversacional (es necesario)
